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Las propuestas

Por : Gilberto LAVENANT  A mitad del período formal de las campañas políticas, los candidatos de los partidos políticos y los llamados independientes, no logran levantar el ánimo de...

Por : Gilberto LAVENANT 

1453140674_6e100b693083fe7b237779ffd809d8b7_XL-1A mitad del período formal de las campañas políticas, los candidatos de los partidos políticos y los llamados independientes, no logran levantar el ánimo de los electores, por la simple y sencilla razón de que no han planteado propuestas que valgan la pena. 

Podría decirse que salen a la calle, con las bolsas vacías. La problemática social es tan amplia y compleja, pero ellos no le han dedicado ni un poco de su tiempo a para analizar y plantearse posibles soluciones.  

Ni siquiera alcanzan  a entender, que todos los problemas sociales, tienen un factor común. Si, tratan de explicar las causas de la inseguridad pública, del alto índice de delincuencia, del desempleo, de la desintegración familiar. El origen de todo esto es el hecho innegable de que el modelo económico mexicano no funciona. 

Cruzando la frontera, en territorio estadounidense, también hay pobreza y alta incidencia delictiva, pero el trabajador más modesto, vive bien. Los salarios que perciben quienes viven de un oficio, les basta para cubrir sus necesidades más elementales. 

Quienes tienen la oportunidad de cursar estudios superiores, que son sumamente costosos, obviamente que viven mucho mejor. 

En México, es absurdo, pero viven mal los que estudian, y pésimamente los que no tuvieron la oportunidad de cursar estudios superiores o simple y sencillamente no tuvieron el coraje de intentar superarse. 

Y allá abajo, la vida es sumamente difícil. Se tiene que luchar para sobrevivir. Para defender la vida. Y muchas de las veces se delinque por necesidad y se agrede, para evitar sucumbir ante la agresión de otros.

Los niveles de degradación social,  son muy bajos. Escapar de ellos  requiere de mucha voluntad y coraje. Lo primero que pierden, los seres humanos, son los valores morales. A partir de ahí, viene la degradación. 

Lo lamentable, es que quienes alcanzan a asomarse a mejores niveles, no por ello viven mejor que otros. Otros, que viven mejor, porque se atrevieron a delinquir. A robar, asaltar, asesinar. Materialmente, viven mejor, pero moralmente son de lo peor. 

Volviendo al modelo económico mexicano, aquí, cada día los ricos son más ricos, y los pobres, mucho más. Aquí no se premia al esfuerzo. Los salarios de pobreza, no permiten ni siquiera cubrir las necesidades elementales. 

Por ello, hay miles de profesionistas desempleados. Nadie les contrata. Lo peor, nadie les ofrece un sueldo más o menos remunerado. Que les permita cubrir sus necesidades básicas. Mientras exista pobreza, habrá delincuencia. 

Pero volviendo con los políticos y la ausencia de propuestas. Muchos se meten a la política, sin saber de qué se trata esto. Definitivamente, van en busca de soluciones a sus problemas personales. En la función pública, son buenos los salarios. Por lo tanto, sobran los dispuestos a “sacrificarse”.

El problema es que los dirigentes partidistas, tratan de mantenerse, con las prerrogativas que les concede la legislación electoral y les basta rellenar espacios. No les preocupa capacitar a quienes les han de representar en una contienda y ellos, tampoco se preparan. 

La mayoría son ciudadanos desempleados, que desesperados buscan aferrarse a un empleo público, aunque no tengan mucho que aportar. Aunque están peor, quienes ya han ocupado puestos públicos, que abandonan, para lanzarse a una nueva aventura política, que les garantice mayor plazo de sustento económico. 

Ni siquiera los partidos políticos, que se supone cuentan con una estructura, les asesoran. Simplemente les postulan, bajo el supuesto de que son sus “mejores hombres o mujeres”.

Pero no les dicen qué hacer o qué decir. Como dicen, los sacan a la calle a la “buena de Dios”. Como los padres que les dan la bendición a sus hijos, cuando abandonan el hogar. 

Por ello, se incurre en el error de comprometerse a hacer “milagros”. Dicen que harán, cosas que ni siquiera están en las facultades del cargo que pretenden. 

En otros casos,  simple y sencillamente, prometen por prometer. Otros lo hicieron, antes que ellos, y no cumplieron, y nada les pasó. 

Algunos, evidentemente salen a la calle, casi como vinieron al mundo, con una mano al frente y otra atrás. Carentes de sentido común, de creatividad, de ingenio. 

Creen que son políticos. Presumen ser políticos. Aspiran a ser políticos. No tienen nada que proponer. Es más que evidente.

gil_lavenants@hotmail.com

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