Redacción Códice
Tras haberse llevado a cabo el tan esperado debate de los candidatos, ambos partidos dicen en sus comunicados, que su candidato ganó/triunfó en el mismo. ¿Como se puede medir si un candidato ganó o perdió en un debate? Es difícil llegar a una conclusión de esa magnitud pues se supone que un debate es precisamente para dar a conocer los proyectos y propuestas de cada candidato y no necesariamente para que de ello resulte un ganador o un perdedor.
De igual forma y debido a que somos un medio de comunicación imparcial haremos un desglose o análisis del debate donde especificaremos el momento cúspide del debate, quien provocó dicha cúspide y quien aprovecho el error del otro.
Antes de iniciar con el debate es necesario dar a conocer que un día antes del 2 de junio, fue enviado a medios de comunicación, vía internet un documento en formato PDF de un tal tkitoelsuenoo@gmail.com con el motivo de iniciar con lo que en tiempos electoreros denominan “guerra sucia”. El documento en mención había sido anteriormente editado con párrafos que “detallaban” el motivo de las copias de documentos en el correo sin mencionar claramente que se quiere dar a conocer o difundir y que supuestamente debía desacreditar al candidato de la Coalición Por un Gobierno Responsable, Arq. Javier Urbalejo Cinco cuando estuvo como funcionario publico.
Para diputad@
De las y los candidat@s a diputad@ sucedió lo que todos esperábamos que pasara, pues la candidata Marina Calderón del PT/CD, hizo lo que mejor sabe hacer; armar escándalos sin ton ni son pues en vez de aprovechar el tiempo para presentar sus propuestas, se dedico únicamente a tratar de desacreditar a María Teresa Aguilar y Juan Vargas del PES y PRI respectivamente. Por su parte María Teresa Aguilar hizo caso omiso de los retos, preguntas, señalamientos y gritos de la candidata Marina Calderón mientras que Juan Vargas se vio tentado a contestar y confrontar a la candidata en mención.
Ma. Teresa Aguilar se notaba que venia bien preparada con su listado definido de propuestas que basadas en las necesidades vistas en los recorridos y asesorada por un buen equipo de trabajo se deslindo de todo ataque para difundir “las buenas nuevas”.
Juan Vargas mas bien parecía que se traspapelaron sus propuestas y careció de fuerza al dar a conocer lo poco que pudo durante los tiempos ya que al ser atacado por los demás debatientes, este, si contesto a las acusaciones y en las mentiras que según el decían sus oponentes.
Laura Gutiérrez fue mas clara y conocedora de los problemas relacionados con derechos humanos dio a conocer sus propuestas pero a decir de quienes la conocen y saben de su trayectoria, dicen se quedo sumamente corta con respecto a la poca información vertida.
Waldo Castro tuvo la idea pero no la concreto del todo se puede decir que aprovecho los tiempos y los desconciertos de algunos así como los ataques de otras para filtrarse como el defensor de la juventud, los deportistas, artistas y universitarios. Este es el clásico ejemplo de quien aprovecha el momento para ganar adeptos.
Los candidatos a presidente
En el caso de los candidatos a la presidencia municipal de Tecate fue evidente que los aspirantes con mayor preparación fueron Javier Urbalejo, Alfonso Álvarez y el Sr. Luis Rivera, claro esta que los dos primeros cuentan con un gran equipo de trabajo y asesores detrás de ellos que les dieron indicaciones de todo tipo antes del evento. Don Luis Rivera pese al escaso presupuesto mostró que venia preparado aun sin ese respaldo de gran importancia en momentos como este. Víctor Arroyo y el Dr. Felipe de Jesús Palomarez hicieron lo suyo y sacaron adelante su participación.
Los Asesores
Se comenta que de la ciudad de México viajaron asesores de imagen y oratoria que ayudarían a Alfonso Álvarez Juan (PAN) a tener un mejor desenvolvimiento en el debate y ganar así el mismo. Dicen le enseñaron al candidato sonorense como pararse, como aprovechar las cámaras, como alzar la frente al hablar mientras estuviera leyendo y hasta le dijeron cual era la mejor manera de respirar durante el debate. Por su parte Javier Urbalejo también contó con su equipo de asesores a fin de obtener el triunfo del debate pasado.
Las expectativas presidenciables
Con respecto a lo que la gente esperaba, el debate se quedo corto y mas aun para los panistas, pues después de una precampaña sin precedentes y un debate interno que dejo al ex precandidato Víctor González como el gran perdedor, los panistas esperaban que Alfonso Álvarez Juan hiciera polvo al candidato del PRI, Javier Urbalejo Cinco pues consideraban que si le gano a Víctor que es una persona con mucha experiencia, le podía ganar al joven candidato del PRI con mayor facilidad.
El síndrome del gato
Las propuestas fueron muy buenas de los candidatos del PAN y del PRI, el primero enfocado principalmente en la creación de empleos e inversión, mientras que el candidato joven del PRI, Javier Urbalejo, además del empleo destaco el tema de mejores vialidades, la creación del Instituto de Promoción Urbana y la seguridad.
Apareció el síndrome del gato cuando Alfonso Álvarez Juan trato de iniciar una confrontación con el candidato del PRI, mencionando algo de unas obras pagadas y no realizadas, que en realidad no quedo claro el argumento del candidato oriundo de Sonora. Aquí fue donde el sonorense radicado en Tecate, Alfonso Álvarez desaprovecho su tiempo en una confrontación “estratégica” que no le dejo buenos dividendo pues el candidato del PRI, Javier Urbalejo Cinco, le refuto su aparente débil argumento manifestando que cuando sus amigos de la administración le dieran información, estos, se la entreguen completa pues dijo que Alfonso Álvarez Juan, candidato del PAN a la presidencia desconoce de las funciones de la administración publica municipal y que para que éste tenga su expediente completo le haría entrega del documento que avala las obras en mención.
Los desencantados
En distintos puntos de la ciudad se reunieron grupos de panistas mientras trabajaban y mas en la presidencia donde hasta tuvieron algunos la oportunidad de ver el debate por televisión, para ver a su candidato que suponían ganaría de manera aplastante. Para poner solo un ejemplo, así como le gano a Víctor González. La decepción fue tan grande que al finalizar el debate ya ni quisieron comer sus alimentos. Unos decían “no manches, pensé que iba a ser contundente” mientras otros decían “no cabe duda que los asesores solo vinieron a arruinar todo, no es el PONCHO que vi derrotar a Víctor”.