¿Despido justificado o revanchismo político?
TECATE.- El despido repentino de Natalia Hernández “La generala”, ex jefa de Reglamentos del Gobierno Municipal de Tecate, ha causado bastante controversia al tratarse de una ex panista que renunció a su partido por la falta de oportunidades que, según ella, le negaban en el PAN, para luego adherirse al gabinete de la administración de Darío Benítez Ruiz emanado de MORENA.
Natalia Hernández, una de las mujeres de mayor confianza del presidente municipal del Pueblo Mágico, era elogiada por el ejecutivo municipal prácticamente todos los días o cada oportunidad que tenía para ponerla como una de las mejores funcionarias de su gabinete. Cabe destacar que desde campaña, Natalia Hernández era la asistente personal y encargada de agenda de Darío.

Fue la mujer que, a decir de Benítez Ruiz, se encargó de que no existieran privilegios para los tan mencionados “poderosos” y los denominados “grandes deudores” de Tecate. Dos ejemplos de mayor trascendencia fueron las empresas más prominentes de la ciudad a las cuales, gracias al trabajo de la ex funcionaria de Reglamentos, se obtuvieron más de 10 millones de pesos por concepto de adeudos que tenían ambas.
Una de esas empresas es el Hotel Kumiai Inn y la otra, el reconocido mundialmente, Rancho La Puerta. Esto pasó en los primeros meses de esta administración y gracias a ello se pudo comprar por primera vez un camión recolector de basura totalmente nuevo, de agencia, de reciente modelo y con cero kilómetros.
Estas labores de “La generala” entre muchas más, fueron altamente reconocidas por el alcalde y por todo el gobierno municipal, a excepción de unos cuantos panistas que también laboran en la administración del 24 Ayuntamiento de Tecate. Y aquí es donde viene lo bueno…
Primero hay que recordar a los BOCOND
Para darles un poquito de contexto sobre el tema de los BOCOND, del revanchismo político y de las diferencias entre funcionarios, funcionarias, servidores y servidoras públicas, es importante regresar al inicio de la administración, aunque estas diferencias vienen desde que andaban en campaña en el 2021.
Los BOCOND, conformado por un grupo de regidores encabezados por la síndico procuradora de Tecate, buscaban desde las primeras sesiones de cabildo, votar en contra todo lo que el ejecutivo municipal propusiera, principalmente el presupuesto de egresos para el 2022, en el cual los regidores que conformaban el grupo pretendían aumentarse partidas presupuestales para obtener beneficios personales y privilegios como servicio médico en hospital privado, dobletearse el recurso para apoyos económicos de 16 mil a 32 mil pesos mensuales, recursos públicos para arrendamiento de auto, aumento para sus asesores entre otros conceptos.
Asimismo, la sindico María Teresa Méndez Vélez solicitaba un considerable aumento de $1,371,733.67 pesos que no le fue otorgado para pagar compensaciones a los panistas que reclutó para las principales áreas de la Sindicatura Municipal y para la creación de un nuevo departamento que exigía su asesor principal, Ricardo Mejorado Ruiz, ex presidente del Comité Directivo Municipal del PAN, ex regidor, precandidato a presidente municipal y candidato a sindico por ese mismo partido.

Los BOCOND al no obtener lo que querían, buscaron desde entonces hacer la vida imposible al presidente, a la administración central y a los funcionarios aliados del alcalde. Entre esos funcionarios tenían en la mira al tesorero a quien lo estuvieron hostigando por todo el 2022. También a la secretaria del Ayuntamiento, Dora Nidia Ruiz Chávez y a su principal empleada de toda su confianza, Natalia Hernández, quien se desempeñaba, hasta el día 17 de marzo, como la titular de la oficina de Reglamentos.
Llovían las pedradas de un lado para otro. Por meses estuvieron en una intensa “pelea de perros” o dicho de manera sutil, en un estira y afloja, de un lado para el otro llovían los insultos, amenazas, las directas e indirectas, desde redes sociales, en sesiones de cabildo y, en un momento dado, hasta de manera personal. Llegaron a poner en riesgo la gobernabilidad en el municipio.
Aquí inicia lo más oscuro que se ha vivido en un gobierno municipal
Aunque los más agresivos, intensos y revanchistas fueron los llamados BOCOND, quienes no se conformaron con solo insultar en redes sociales, en específico, la síndico procuradora Maythé Méndez Vélez, que en su desesperación, frustración y coraje por no obtener el 1.3 MDP, llegó al extremo de llevar agentes armados de la fiscalía estatal para una simple notificación o entrega de documento a la entonces Oficial Mayor del gobierno, quien tuvo que ser atendida de emergencia por Cruz Roja debido que sufrió una crisis nerviosa al verse rodeada de por lo menos 8 elementos armados que la sindico envió de manera maliciosa aprovechándose y abusando de su cargo para amedrentar a la joven funcionaria pública que ocupaba el cargo de Oficial Mayor y que debido a ese incidente, jamás se volvió a saber de ella. En otras palabras, no quiso regresar al calvario al que fue sujeta por revanchismos políticos.
Nadie daba su brazo a torcer y la situación en Tecate, principalmente la gobernabilidad, estaba en riesgo, hasta que llegó el momento en que por fin los pararon en seco. Tuvo que intervenir la máxima autoridad del estado para ponerlos en sus respectivos lugares.
Por fin un espacio de tranquilidad se vivía en el ayuntamiento, aunque de manera superficial, pero se logró detener los insultos, agresiones y demás des…dre.
Conforme pasaban los meses y para terminar el año 2022 hubo un cambio drástico de actitudes tanto del ejecutivo como de los regidores Jorge Elías Rodríguez, Sarahí Osuna y la sindico Maythé Méndez, los famosos BOCOND.
Aunque desde mayo del 2022 se veía cierta intención de acercamiento entre la sindico y el presidente municipal, sólo era superficial. En octubre también hubo aires de conciliación entre ambos servidores públicos cuando el presidente municipal acudió al informe de la síndico municipal, pero de nuevo todo seguía en veremos.
Fue hasta diciembre, previo a la aprobación del proyecto de presupuesto de egresos para el 2023, cuando lograron una “verdadera conciliación”. Por lo menos así lo hicieron creer a todos.
La situación va más allá de una simple foto, sonrisas fingidas e intentos de estar bien el uno con el otro. Aunque es de alguna manera preferible que sean así bien quien sabe cómo, a que estén como “perros y gatos” o como niños de primaria, con dimes y diretes, con chismes de aquí para allá y viceversa.
¿Como por arte de magia todos contentos y felices?
Fue hasta días previos a Navidad que Darío Benítez publicó una foto de la supuesta conciliación intitulado “Estos meses hemos demostrado que juntos, hacemos más que peleando” refiriéndose a la calma que se vivió desde mediados de año 2022 cuando les pusieron un “ESTÁTE QUIETO” a ambos.
Aunque todo tiene un costo y como pueden saber, en política, mientras unos ganan otros pierden. De todos es sabido que de que la síndico municipal tiene sus finas formas de demostrar su desprecio a personas que no le agradan. Tal y como sucedió durante más de un año contra Darío, también lo hizo contra la secretaria del Ayuntamiento, Dora Nidia Ruiz Chávez, pero de manera más sutil y muy a la sorda aunque era evidente y sabido por todos, que uno de sus principales objetivos era buscar la manera de debilitarla e irse contra su gente de confianza, en específico contra dos de ellos: El licenciado Guillermo, quien se encargaba de todos los temas jurídicos para tumbarle a la sindico (y a su asesor panista “estrella”) cualquier argumento legaloide en contra de la licenciada Dora Nidia y a la entonces jefa de Reglamentos Natalia Hernández.

Es por eso que, para poder conciliar y para lograr “acuerdos” con el presidente municipal, pidió por anticipado un gesto de buena voluntad previo a la aprobación del endeudamiento por 228 millones de pesos que el presidente, Darío Benítez iba a presentar en sesión de cabildo para el presupuesto de egresos 2023.
Se puede interpretar que la síndico condicionó su voto para que despidieran al licenciado Guillermo González, el cual dejó de laborar entre los meses de noviembre y diciembre de 2022, aparte de exigir que le autoricen los 1.3 millones de pesos para el ejercicio 2023 por los motivos previamente expuestos en esta columna de opinión.
No contenta con eso, continuó la presión para que le quiten la jefatura de Reglamentos del organigrama de la Secretaría del Ayuntamiento a Dora Nidia Ruiz Chávez. Aún más canijo, de alguna u otra forma influyo para que despidan a la jefa de Reglamentos Natalia Hernández. Pero la presión no solo fue de la síndico, sino de regidores, cámaras y organismos empresariales, así como de la propia ciudadanía también.
Además de que el grupo de panistas en Sindicatura también fueron parte fundamental para que corrieran a su ex compañera de partido, y sin decir agua va, ¡PUM!, que la corren.
Pero lo curioso no es que la hayan corrido, eso prácticamente era un hecho. Las múltiples quejas, denuncias e irregularidades en Reglamentos eran una constante. El día a día de todos los pequeños, medianos y grandes empresarios era lidiar con un gran número de actos que a decir la ciudadanía eran demasiado graves, tan graves que suman varias denuncias en Sindicatura.
Dice un dicho famoso, ¿a quién le dan pan que llore? Rápida y furiosa la sindico aprovechó las denuncias en contra de Natalia y su equipo de trabajo que, prácticamente obligan al alcalde a pedir su renuncia.
Y aquí está lo curioso, no la corrieron por casualidad ni aleatoriamente. Tampoco fue porque haya sucedido alguna irregularidad un día anterior como lo dijo el alcalde. La corrieron justo el viernes 17 de marzo para aprovechar que la secretaria del Ayuntamiento, la jefa y amiga de Natalia Hernández anda comisionada en la Ciudad de México.
Es decir, no tuvieron los ‘suficientes’ para hacerlo frente a Dora Nidia. Prefirieron utilizar la vieja doctrina del PRI (como le dijo el alcalde al diputado Román Cota), para hacer de las suyas mientras la jefa inmediata de la polémica “generala” anda fuera de Tecate.
Este hecho fue celebrado hasta en las oficinas del PAN, lo festejaron muchos empresarios, principalmente del rubro donde venden bebidas alcohólicas (casualidad o coincidencia), aunque no haya sido la mejor manera de hacerlo ni la más honesta, más bien, se podría decir que fue bastante cobarde la forma en que se actuó.
Aunque es importante destacar que Natalia Hernández no es ninguna “paloma blanca”, dice otro dicho famoso, “cuando el rio suena, es que agua lleva” y en este caso es prudente considerar que aplica.
Para el presidente municipal, era mas que evidente su aprecio hacia “La generala”. Quizá fue algo sumamente fuerte para que se haya tomado esa decisión tan difícil por haber sido una de las principales mujeres del gobierno municipal que elogiaba Darío. Sin embargo, no es excusa para no esperar a que regrese la secretaria del Ayuntamiento, Dora Nidia Ruiz a Tecate, salvo que tengan información privilegiada que puedan comprobar algún hecho que amerite el despido repentino. Y si fuese así el caso, su deber como autoridad es llegar hasta las últimas instancias, porque como dicen muy seguido: “Aquí no hay vacas sagradas”.
Dora Nidia Ruiz Chávez tenía conocimiento de las denuncias. Sabía que tarde o temprano iban a actuar en contra de su empleada, aunque no quiso expresar mucho sobre el tema, pues se limitó a decir: “Lo que diga el jefe, eso se hace”, refiriéndose al alcalde.
Con respecto a si existían motivos suficientes para el despido repentino de Natalia, la titular de la Secretaría del Ayuntamiento dijo que, “pues el presidente opina que sí, ya opinaré en su momento”.
Con este hecho, la jefatura de Reglamentos estará sin titular hasta que se cree la nueva dirección de Gestión Integral del Territorio, a la cual pertenecerá dicha jefatura, aunque legalmente, Reglamentos actualmente está adscrita a la Secretaría del Ayuntamiento de Tecate y mientras no exista el nuevo reglamento interno, no puede ser atendida por otra dependencia, ya que no tendría jurisdicción sobre esa jefatura. O por lo menos así se entiende o hasta que se publique en el Periódico Oficial del Estado.

