TECATE.- Hay figuras que se construyen a partir de resultados, otras, en cambio, terminan definidas por la acumulación de sus polémicas. El caso de Jaime Bonilla parece encajar en esta segunda categoría.
Su nombre no llegó a la vida pública sin antecedentes… Desde finales de los años ochenta, ya figuraba en uno de los episodios más controvertidos del deporte mexicano con su expulsión de la Liga Mexicana del Pacífico, tras acusaciones de sobornos a jugadores rivales y violaciones al reglamento de topes salariales, un caso que, hasta hoy, sigue siendo único en su tipo.
Con el paso del tiempo, lejos de disiparse, las controversias se trasladaron a otros ámbitos, con su incursión en los medios de comunicación, que estuvo acompañada de cuestionamientos sobre el uso editorial de sus plataformas, señalamientos constantes por conflictos laborales, denuncias de extrabajadores, e incluso fue señalado como presunto responsable del asesinato de la periodista Lourdes Maldonado.
En la política, el patrón no cambió. Su entorno cercano fue objeto de críticas y cuestionamientos, particularmente por la presencia de perfiles con antecedentes ligados al crimen organizado, lo que alimentó dudas sobre los criterios de confianza y toma de decisiones en su círculo más cercano.
Y ahora, el capítulo más reciente es la acusación en el caso Next Energy, relacionado con un presunto fraude en la planta fotovoltaica. Será un hecho aislado o es parte de una trayectoria?








