La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, negó haber sostenido negociaciones con autoridades de Estados Unidos o haber comprometido información del país, luego de la reciente difusión de grabaciones relacionadas con la revocación de su visa.
En un posicionamiento público, la mandataria explicó que acudió a una reunión tras ser presentada con personas que supuestamente representaban al gobierno estadounidense, encuentro que, con anterioridad, dijo que fue gestionado por el exgobernador Jaime Bonilla.
Señaló que asistió convencida de que se trataba de un acercamiento oficial sobre temas de cooperación y la situación de su documento migratorio.
Ávila Olmeda sostuvo que en ningún momento reveló información reservada ni aceptó acuerdos que afectaran la soberanía nacional. «Nunca he traicionado ni traicionaría a mi patria», expresó, al insistir en que su actuación siempre estuvo dentro del marco legal y de la relación institucional entre ambos países.
La mandataria estatal también descartó haber negociado o planeado un viaje a Panamá, como supuestamente se filtró a través del reciente audio durante esta semana.








