Por segunda ocasión consecutiva, las calles de Tecate fueron escenario de una marcha por la paz, aunque en esta oportunidad la convocatoria registró menor afluencia que en la primera edición. A pesar de ello, quienes se hicieron presentes reafirmaron su compromiso de alzar la voz ante la situación de violencia que enfrenta el municipio.
La iniciativa fue encabezada nuevamente por Karina, quien dejó en claro desde el inicio que en esta ocasión se presentaba no desde su cargo institucional sino como una ciudadana más. «Soy parlamentaria juvenil del noveno parlamento de las juventudes, pero hoy vengo como una ciudadana más de este municipio», señaló antes de iniciar la marcha.
Consultada sobre el mensaje central de esta segunda convocatoria, Karina fue directa al señalar que el movimiento no busca señalar a nadie en particular, sino despertar la conciencia colectiva ante una realidad que, a su juicio, la sociedad ha comenzado a aceptar con peligrosa naturalidad.
«Lo que se busca con este movimiento no es señalar a nadie, simplemente que nosotros como ciudadanos no permitamos que normalicemos todo el tema de la violencia. Creo que estamos en un grado donde realmente no nos damos cuenta de lo que está sucediendo, o no nos queremos dar cuenta, o a veces hasta por miedo la gente decide no hablar sobre los temas que están sucediendo», expresó.
Para ilustrar su punto, Karina compartió una experiencia personal que describe con precisión el nivel de normalización que preocupa a los organizadores de la marcha: «Hace no mucho me tocó ir a un OXXO donde entró una persona, una autoridad que estaba armada buscando a alguien, y todas las personas siguieron comprando con total normalidad. Las cajeras siguieron atendiendo, las personas siguieron comprándose un café y salieron muy tranquilamente. Realmente creo que estamos en un punto donde ya normalizamos esto y no debería ser correcto», relató.
La parlamentaria juvenil cerró su mensaje con una reflexión orientada al futuro y a las generaciones que vienen, comentado la responsabilidad colectiva de construir un municipio diferente.
«No podemos dejarles a las personas que viven detrás de nosotros, ya sean hijos, familia o primos, el sentimiento de que la violencia es normal y está bien. Es más un llamado a que la ciudadanía pueda despertar y realmente haga algo por cambiar las cosas que están pasando ahorita en nuestro municipio», concluyó.
A pesar de la menor convocatoria registrada en esta segunda edición, los organizadores dejaron en claro que continuarán impulsando espacios de expresión ciudadana en favor de la paz en Tecate.








