El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que las autoridades federales no cuentan con investigaciones abiertas ni indicios que relacionen al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con actividades del crimen organizado.
Durante declaraciones recientes, el funcionario federal señaló que, desde el inicio de la actual administración, las corporaciones de seguridad han mantenido operaciones permanentes en Sinaloa sin detectar obstrucciones por parte del gobierno estatal. Además, sostuvo que no existían señales previas que apuntaran a presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y grupos delictivos.
Las declaraciones de Harfuch ocurren luego de que autoridades estadounidenses presentaran acusaciones contra Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa por supuestos nexos con una facción del Cártel de Sinaloa. De acuerdo con reportes difundidos en Estados Unidos, las investigaciones estarían relacionadas con presuntos apoyos políticos y protección institucional a integrantes de “Los Chapitos”.
En respuesta al caso, Rocha Moya solicitó licencia temporal al cargo para facilitar las indagatorias correspondientes, mientras el Congreso estatal designó una administración interina en Sinaloa.
El tema ha provocado reacciones de distintos sectores políticos nacionales. Mientras partidos de oposición han solicitado acciones legales y mayor investigación, integrantes del oficialismo han cuestionado la solidez de las acusaciones provenientes de Estados Unidos y han pedido pruebas concluyentes antes de emitir responsabilidades.








